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La
cultura es un modo de vivir que abarca todo, desde
nuestras creencias y formas de celebración, hasta
nuestros alimentos y nuestra ropa. Incluye a nuestro
idioma, alimentos, religión, música, tradiciones, y
valores. La cultura consiste en cómo nos relacionamos
unos con otros, cómo pensamos, cómo nos comportamos, y
que percepción tenemos del mundo. La cultura es la
manera en que un niño es socializado desde su
nacimiento, comenzando con su familia, y más tarde con
instituciones tales como la iglesia y las escuelas en la
comunidad y el medio ambiente a su alrededor. La que
tiene más influencia es la cultura del hogar, la cual se
pasa de generación en generación y se aprende durante el
periodo más crítico de la vida. La cultura hispana es
rica y vibrante, llena de tradiciones, celebraciones, y
relaciones sólidas. Nuestra cultura incluye canciones
alegres, alimentos deliciosos, creencias religiosas
firmes y sólidas, y el idioma español. Es nuestro modo
de vivir, es quienes somos como Latinos.
Del
bautismo hasta la quinceañera, una celebración que
conmemora el rito de paso a la edad adulta de una joven,
los padres Hispanos han celebrado acontecimientos que
unen a la familia y los amigos para proclamar la
importancia del niño, con plenitud de comida, música,
alegría, y significado espiritual. Los hispanos creen
que se debe celebrar la vida. Nuestra cultura está
imbuida de música estimulante y animadora que restaura y
llena de energía al espíritu humano. Cada celebración
tiene sus propias canciones que elevan nuestras
sensibilidades y llegan al alma, como cuando se canta
“Las Mañanitas” en los cumpleaños Mexicanos, cuando se
canta “Madre Querida” a las madrecitas en el Día de la
Madre, o cuando las Posadas son representadas con
canción y drama en la Navidad. Las guitarras, las
marimbas, los tambores (conga), las claves, los guiros,
las maracas, los acordeones, y las trompetas son algunos
de los instrumentos musicales típicamente usados para
producir una gama de optimista música latina, desde
cumbias y poleas a salsas y merengues, todos los cuales
son apreciados a través del mundo.
Nuestra cultura ha jugado un importante papel en
mantener a la familia unida y fuerte, a través de
tradiciones y ritos. Ha hecho posible que las familias
celebren la vida y ha ayudado a construir relaciones
sólidas y duraderas. Estos vínculos con nuestros niños
y con la familia extensa, los vecinos, y los amigos, son
evidentes al unirnos en momentos felices para celebrara
la Navidad, el Día de la Acción de Gracias, Pascua, el
Día de la Madre, cumpleaños, bautismos, quinceañeras, y
bodas, además de también unirnos en momentos tristes al
compartir la profunda pena con nuestros seres queridos
en los velorios.
Los
Hispanos a través de los Estados Unidos están recobrando
su rico patrimonio a través de innumerables maneras.
Quizá les enseñen a sus niños apreciar su folklore, por
ejemplo los mariachis o la música jíbara o los cuentos
tradicionales. Quizá también animen a sus niños a
estudiar el baile folclórico. Si no ponemos a nuestros
niños en contacto con estas tradiciones culturales,
seguramente éstas morirán, junto con los beneficios que
producen. Los padres deben hacer todo el esfuerzo
posible por enseñarles a sus niños el idioma Español,
orientar su conducta con dichos perspicaces, y ayudarles
a enorgullecerse de los exquisitos platillos
tradicionales de nuestra gente. Aun se ha comprobado
que algunos de nuestros tradicionales remedios caseros y
hierbas, tales como el te de manzanilla, de canela, y de
hierbabuena, poseen un valor medicinal valioso.
Los
padres hispanos, al igual que sus niños, necesitan
celebrar el hecho de que son únicos y especiales porque
son Latinos. Por muchas generaciones en los Estados
Unidos, nunca existieron muchos premios por ser
hispano. Cuando otras generaciones anteriores estaban
en la escuela, por ejemplo, si se pescaba a alguien
hablando español, se le daba un golpe veloz en la mano
con una regla, o se le forzaba a soportar la humillación
de tener que estar parado con la nariz vuelta hacia el
centro de un círculo en el pizarrón. Igual a muchos
hispanos, también escondían sus taquitos que les hacían
sus mamás, dentro de las bolsas de papel que les servían
de poncheras, como si les causara vergüenza el no tener
un emparedado de jamón y queso. Nadie quiere que
nuestros niños se avergüencen de quiénes son. Ningún
niño Hispano tenga que pasar por lo que muchos de las
generaciones anteriores pasaban durante la niñez y
juventud. Es una época cuando nuestra música y nuestro
arte son valorados y apreciados por millones de
personas, y nuestra cocina, incluyendo los tacos, los
burritos, y la salsa picante, son tan populares como las
hamburguesas, la pizza, y la salsa catsup, puede que sea
más fácil para los niños Hispanos celebrar su patrimonio
cultural con gusto, confianza, y orgullo.
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